Las capitulaciones matrimoniales

Los cónyuges en las capitulaciones matrimoniales pueden establecer el régimen económico matrimonial que regulara la comunidad de bienes que forma el matrimonio. Las capitulaciones matrimoniales es un contrato o negocio jurídico, recogido en documento público, que tiene por objeto, principalmente, la regulación de los intereses patrimoniales de los cónyuges. En defecto de estas capitulaciones, el Código Civil establece que el régimen será el de gananciales.

Estas capitulaciones pueden hacerse antes o durante la vigencia del matrimonio. Los tipos de regímenes económicos en España son los siguientes:

  1. Régimen económico de gananciales.
  2. Régimen de participación.
  3. El régimen de separación de bienes.

La liquidación del régimen sólo se produce para aquellos matrimonio que su régimen económico se el de gananciales o participación. En el régimen de separación de bienes los bienes ya son propiedad individual de cada uno de los cónyuges, por lo que en la mayoría de casos no habrá que liquidar.

En caso de separación, nulidad o divorcio puede disolverse el régimen económico matrimonial, aunque sin liquidarse. Esta liquidación puede realizarse en el mismo momento del divorcio, en el convenio regulador, o en un proceso posterior específico de liquidación en caso de ser un divorcio contencioso.

En definitiva, una cosa es la disolución del régimen económico matrimonial, que se produce siempre con el divorcio, y otra es la liquidación del mismo que puede hacerse en ese momento, o en un proceso posterior.

La liquidación del régimen económico

La liquidación consiste en repartir los bienes modificando la propiedad de cada uno de ellos. En el momento de la liquidación se materializa la propiedad de cada bien en uno de los cónyuges. No existe un plazo legal para iniciar el procedimiento de liquidación, una vez realizado el divorcio.

El primer paso para la liquidación del régimen es la confección de un inventario de bienes matrimoniales, valorando económicamente cada uno.

En segundo lugar, y en la medida de lo posible, cancelar las deudas si las hay.

En tercer lugar, formar dos lotes y adjudicar uno a cada cónyuge.

En el régimen económico de gananciales, cada cónyuge es propietario de la mitad de los bienes en su conjunto, pero no de cada uno individualmente. Es decir, cada cónyuge no es propietario de la mitad de la casa, mitad del coche, etc, sino que hasta que no se realice la adjudicación de los lotes y se materialice la propiedad de los bienes no se sabe a quién pertenece cada uno.

Realizar la modificación en el momento del divorcio

Lo más beneficioso, y también económico, es realizar de mutuo acuerdo en el momento del divorcio la liquidación del régimen de gananciales. No obstante, en ocasiones los cónyuges pretender disolver lo más rápido posible el vinculo matrimonial, y dejan para un momento posterior la liquidación.

Ese momento posterior se realiza mediante el Procedimiento de Liquidación del Régimen Económico Matrimonial.

La liquidación de común acuerdo

La liquidación de común acuerdo puede realizarse de dos maneras:

  1. Liquidación notarial. Antes de proceder al procedimiento de divorcio, los cónyuges pueden ante notario liquidar proceder a la liquidación.
  2. Incluirlo dentro del convenio regulador. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, pueden incluir en el convenio regulador la liquidación; inventario de activo y pasivo de la comunidad, pago de deudas y división y adjudicación de los bienes gananciales.
  3. En la sentencia en un divorcio contencioso Los cónyuges están de acuerdo en la liquidación dentro del convenio presentado por cada parte, pero no en otras cláusulas como puede ser la de la guardia y custodia. En este caso, estaríamos ante un divorcio contencioso, pero en el cual no se discute la liquidación, por lo que puede venir recogida en la sentencia matrimonial.

La liquidación de carácter contencioso: El procedimiento para la liquidación del régimen económico matrimonial

El procedimiento de liquidación de gananciales puede llegar a ser largo. Será competente para conocer del procedimiento de liquidación el Juzgado de Primera Instancia que esté conociendo o haya conocido del proceso de divorcio.

Puede realizarse de forma simultánea, si uno de los cónyuge lo solicita, al procedimiento de divorcio. Una vez iniciado el procedimiento, cualquiera de los cónyuges podrá solicitar que se realice un inventario de los bienes y deudas de la sociedad de gananciales. Esta solicitud deberá acompañarse de una propuesta en la que, con la debida separación, se harán constar las diferentes partidas que deban incluirse en el inventario con arreglo a la legislación civil, así como de cualquier documento que justifique el inventario.

Formación de inventario

El Secretario judicial señalará día y hora para que se proceda a la formación de inventario en presencia de los cónyuges.

Cuando, sin mediar causa justificada, alguno de los cónyuges no comparezca en el día señalado, se le tendrá por conforme con la propuesta de inventario que efectúe el cónyuge que haya comparecido. Para el caso de que comparezcan ambos y llegue a un acuerdo, se recogerá en el acta y se dará por concluido el acto.

Si se suscitare controversia sobre la inclusión o exclusión de algún concepto en el inventario o sobre el importe de cualquiera de las partidas, el Secretario judicial citará a los interesados a una vista.

La sentencia resolverá sobre todas las cuestiones suscitadas, aprobando el inventario de la comunidad matrimonial, y dispondrá lo que sea procedente sobre la administración y disposición de los bienes comunes.

Liquidación del régimen

Una vez realizado el inventario y siendo firme la resolución que declare disuelto el régimen económico matrimonial, cualquiera de los dos cónyuges podrá solicitar la liquidación. Dicha La solicitud deberá acompañarse de una propuesta de liquidación que incluya el pago de las indemnizaciones y reintegros debidos a cada cónyuge y la división del remanente en la proporción que corresponda, teniendo en cuenta, en la formación de los lotes.

Cada cónyuge tendrá preferencia que se incluya en su lote:

  1. Los bienes de uso personal que no sean de extraordinario valor.
  2. La explotación económica que gestione.
  3. El local donde hubiese venido ejerciendo su profesión.

Posteriormente, se seguirá el mismo procedimiento que para el de la formación de inventario. El Secretario judicial señalará el día y hora en que los cónyuges deberán comparecer ante el mismo al objeto de alcanzar un acuerdo y, en su defecto, designar contador y, en su caso, peritos, para la práctica de las operaciones divisorias.

Cuando, sin mediar causa justificada, alguno de los cónyuges no comparezca en el día señalado, se le tendrá por conforme con la propuesta de liquidación que efectúe el cónyuge que haya comparecido. En este caso, así como cuando, habiendo comparecido ambos cónyuges, lleguen a un acuerdo, se consignará éste en el acta y se dará por concluido el acto.

De no lograrse acuerdo entre los cónyuges sobre la liquidación de su régimen económico-matrimonial, se procederá, mediante diligencia, al nombramiento de contador y, en su caso, peritos, nunca más de uno para cada clase de bienes, para que procedan a su valoración.

El contador deberá presentar, en un plazo máximo de dos meses, un escrito en el que indicará la valoración de los bienes, y la adjudicación de cada bien a uno de los cónyuges.

Si los cónyuges no estuvieran de acuerdo con dicha partición, se les citará a una comparecencia para intentar que lleguen a un acuerdo al respecto. Si finalmente no alcanzan un acuerdo, se seguirán los trámites establecidos para el juicio verbal para la resolución.

LA resolución, o acuerdo entre los cónyuges, es un título válido para adquirir la propiedad y modificar la titularidad de los bienes en el Registro de la Propiedad.

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