La pensión compensatoria

La pensión compensatoria es el derecho de uno de los cónyuges de recibir una cantidad económica, ya sea una renta de carácter temporal o indefinida, o una indemnización a tanto alzada, en compensación por el desequilibrio económico que le produce la separación o divorcio. En este sentido el artículo 97 del Código Civil establece:

El cónyuge al que la separación o el divorcio produzca un desequilibrio económico en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento en su situación anterior en el matrimonio, tendrá derecho a una compensación que podrá consistir en una pensión temporal o por tiempo indefinido, o en una prestación única, según se determine en el convenio regulador o en la sentencia.

El desequilibrio que da lugar a la pensión compensatoria debe existir en el momento de la separación o del divorcio y los sucesos posteriores no pueden dar lugar al nacimiento de una pensión que no se acredita cuando ocurre la crisis matrimonial.

Importe de la pensión

La pensión compensatoria es un importe económico establecido en el convenio regulador fijado de común acuerdo o en la sentencia. Este importe puede consistir en:

  1. Renta temporal o de carácter vitalicia
  2. Prestación única. Pago único.

En caso de fijarse de común acuerdo, la cuantía puede fijarse libremente sin ningún tipo de límite, en caso de que sea ésta establecida por sentencia, ya que los cónyuges no se han puesto de acuerdo, la jurisprudencia ha ido delimitando el importe de la prestación, limitando su carácter vitalicio.

No en vano, las últimas reformas del Código Civil han ido encaminadas a reducir el carácter vitalicio, y por tanto tienen como objetivo potenciar el carácter temporal de estas pensiones. No obstante, y en virtud del principio dispositivo de las partes, los cónyuges pueden establecer lo que consideren oportuno en el convenio regulador, estableciendo una pensión de carácter vitalicia, como a su vez renunciar a ella.

La temporalidad o el carácter indefinido se establecen en función de las posibilidades y expectativas del cónyuge perjudicado de mejorar su situación económica y laboral en comparación con su situación anterior al matrimonio. En este sentido, la duración que haya tenido el matrimonio también tiene mucha importancia en aras de determinar ese desequilibrio.

En la actualidad, pocas pensiones se fijan por un tiempo superior a cinco años, por lo que el carácter vitalicio es la excepción a la regla.

Pago de un bien como pensión compensatoria

La pensión compensatoria no puede limitarse al pago de una cantidad en metálico, sino que también puede comprender la entrega de un bien o el reconocimiento de determinados derechos, como por ejemplo la constitución de un usufructo temporal o vitalicio sobre un inmueble. En el caso de establecer un usufructo, es conveniente disponer de una condición resolutoria.

Esta opción, es más factible en los procesos de mutuo acuerdo, que en los procesos contenciosos.

Requisitos para su concesión

La concesión de la pensión compensatoria sólo será aprobada si así lo acuerdan ambos cónyuges en el convenio regulador, o en caso de divorcio contencioso el cónyuge perjudicado lo solicita expresamente.

Esta solicitud debe venir apoyada en la situación económica desfavorable del cónyuge en comparación con su situación anterior al matrimonio, además, puede verse justificada por la dedicación a la familia y la colaboración con las actividades del otro cónyuge.

La existencia de un trabajo, no es obstáculo para solicitar esta pensión, si se demuestra que la dedicación a la familia o a las actividades del otro cónyuge han perjudicado el desarrollo de su vida profesional. Por otro lado, que la disolución del régimen ganancial permita obtener un buen patrimonio económico a los cónyuges, tampoco tiene ninguna transcendencia en orden a fijar la pensión compensatoria.

Por todo ello, la valoración de cumplir los requisitos es una valoración subjetiva, y siempre debe resolverse cada caso de forma concreta y atendiendo a las circunstancias del mismo.

Cálculo de la pensión

En la determinación de la cuantía interviene múltiples factores. No basta por tanto con conocer los ingresos del cónyuge deudor y si el cónyuge beneficiario percibe o no ingresos, sino que hay que tener en cuenta:

  • Los acuerdos a que hubieran llegado los cónyuges.
  • La edad y el estado de salud.
  • La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.
  • La dedicación pasada y futura a la familia.
  • La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge.
  • La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal.
  • La pérdida eventual de un derecho de pensión.
  • El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge.
  • Cualquier otra circunstancia relevante.

Como hemos comentado anteriormente, hay que tratar cada caso de manera particular, y en atención a los ingresos de cada cónyuge, la dedicación a la familia y las cargas del matrimonio establecer una cuantía. No obstante, con carácter general, la cuantía no suele superar el 35% de los ingresos del cónyuge que trabaja.

Fecha desde que se puede reclamar

La pensión compensatoria, a diferencia de la pensión de alimentos, sólo se debe abonar desde la fecha de la sentencia. Si se apela el fallo de la primera instancia, la pensión compensatoria se abonará desde la fecha dictada por el juzgado de primera instancia. Si es la sentencia de apelación la que fija por primera vez la pensión compensatoria denegada en la primera, dado ese carácter constitutivo debe contarse desde la segunda sentencia.

En principio, la modificación o denegación en una segunda instancia, no debe de tener carácter retroactivo. Aunque es más discutible cuando se declara extinguida la pensión por causas objetivas.

Modificar la pensión establecida

La modificación de la pensión compensatoria, así como la de cualquier cláusula establecida en el convenio regulador, sólo puede ser realizada si se produce una modificación sustancial de las condiciones existentes en el momento del acuerdo que no podía predecirse.

Por otro lado, en el convenio regulador pueden recogerse otras causas por las que la cuantía puede ser modificada.

La jurisprudencia ha permitido modificar la pensión indefinido a una pensión temporal, cuando la beneficiaria, se ha incorporado al mundo laboral. Por otro lado, lo que no es posible es pasar de una temporal a una por tiempo indefinido.

Por último, en cualquier momento podrá convenirse entre los cónyuges la sustitución de la pensión fijada judicialmente por la constitución de una renta vitalicia, el usufructo de determinados bienes o la entrega de un capital en bienes o en dinero.

Extinción de la obligación

Una vez establecida la pensión compensatoria por resolución judicial o en virtud del acuerdo de los cónyuges, ésta queda condicionado a las circunstancias de la vida de ambos cónyuges y a los acuerdos establecidos.

La finalización de la pensión compensatoria podrá ser debido a alguna de las siguientes causas:

  1. Cualquiera de las causas establecidas en el convenio regulador.
  2. Contraer el acreedor nuevo matrimonio.
  3. Vivir maritalmente con otra persona. Requisitos para apreciar una convivencia marital:
    • Compromiso serio y duradero en la relación
    • Estabilidad afectiva y permanencia
    • La existencia de una comunidad de vida conjunta
    • Convivencia estable, aunque no es necesaria la convivencia bajo un mismo techo.
  4. Comportamiento del acreedor que imposibilite superar el desequilibrio económico. En este caso, puede solicitarse la extinción de la pensión como bien ha indicado el Tribunal Supremo, o en otro caso, convertir la pensión indefinida en temporal.

Para demostrar cualquier de estas causas es posible la utilización de alguno de los siguientes medios de prueba:

  1. Detectives privados.
  2. Empadronamiento.
  3. En el caso de convivencia marital, en ocasiones, es válida la inversión de la carga de la prueba cuando se demuestra con presunciones la posibilidad de una convivencia marital.

Por otro lado, nunca se debe usar la exploración del menor como cauce probatorio para demostrar la convivencia, ya que no va en su beneficio.

En caso de muerte del deudor, la pensión compensatoria no se extingue. No obstante, los herederos pueden solicitar la reducción o supresión de la misma si el caudal hereditario no permitiera satisfacer su importe o afectara a los derechos en la legítima.

Una vez extinguida la pensión por convivencia u otra causa, no cabe reconocer de nuevo el derecho de la pensión si la causa desaparece o la convivencia se extingue.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.