La residencia del menor

El lugar de residencia habitual del menor es una decisión que tienen que adoptar los dos progenitores de común acuerdo, ya que ambos tienen la patria potestad, aunque no tengan ambos la custodia compartida. Siempre y cuando, durante el procedimiento de separación, divorcio o nulidad no le hayan privado a uno de los cónyuges de la patria potestad.

Si el progenitor que tiene la custodia del menor, y por tanto convive con él, quiere cambiar la residencia y llevarse con el al menor, a falta de acuerdo, debe de solicitarla judicialmente. Lo correcto es acudir a la vía de la jurisdicción voluntaria.

El procedimiento de la jurisdicción voluntaria

La jurisdicción voluntaria son aquellos actos en los que se solicita la intervención del juez sin que exista una controversia inicial entre las partes.

¿Si el otro cónyuge ya ha modificado la residencia?

En caso de que el progenitor custodio, es decir el que tiene la custodia del menor, haya trasladado su residencia sin acudir a la jurisdicción voluntaria, y sin acuerdo entre las partes, el otro progenitor debe acudir de forma inmediata al procedimiento de modificación de medidas si quiere un cambio de custodia.

En estos casos el tiempo juega un importante papel. El principio rector de todo el derecho de familia que vela por interés del menor puede provocar en ocasiones situaciones que a priori parecen injustas. En este sentido, si ya ha pasado tiempo y el menor ya se ha adaptado a su nuevo hogar en otra ciudad puede que sea difícil que los tribunales le obliguen a volver.

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